En el contexto actual la complejidad, la interdependencia y la incertidumbre crecen. La toma de decisiones estratégicas requiere una perspectiva amplia, que contribuya a comprender y gestionar los desafíos que se imponen, lo cual no es fácil para nadie.

Abordar nuevos y viejos problemas, desde ÁNGULOS NO HABITUALES aporta nuevas posibilidades en el corto y el largo plazo. Requiere “escuchar” al sistema para comprender lo que es y lo que podría ser, vislumbrar un horizonte y elegir el camino a recorrer.

Mi trayectoria profesional y de vida me ha llevado a trabajar sistemáticamente en la cuestión. Este es el valor diferencial que ofrezco en mis mentorías a personas y organizaciones, para ayudarlas a gestionar el presente en sintonía con un FUTURO DESEABLE.